Fragmento de «Una

Una curiosidad…

La mirada del irlandés

Qué menos que agradecer la asistencia de los invitados, familiares y amigos que nos juntamos en el Aula Capicular del antiguo convento del Carmen (ciudad de Valencia).

Si aceptas un consejo, te animo a leer la novela acompañado de un vino que te guste. Seguro que navegarás mejor entre sus páginas.