



Imágenes tomadas de: Wikipedia, http://flo-mo.weebly.com/hotel-metropole.html y de https://collections.ushmm.org/search/catalog/pa1182615
El Anschluss fue la anexión de Austria al Tercer Reich, en marzo de 1938. Sin entrar en detalles acerca de cómo sucedió, no solo significó la extensión del nacionalsocialismo sino la expansión del terror policial de la Gestapo que venía definido desde 1934, cuando fue cedida a Himmler y, por ende, a Heydrich.
En el mismo mes de marzo de 1938, tras la anexión de Austria, Heydrich ubicó la sede central en Viena, concretamente ocupando el lujoso Hotel Metropole que estaba situado en la Morzinplatz. Desde antes de la anexión, Heydrich había enviado a Viena a sus agentes y oficiales encubiertos del SD para infiltrarlos en diferentes organismos y que identificasen a los opositores y a sus potenciales rivales; que fueron civiles, políticos e intelectuales. De ese modo, una vez establecida la columna vertebral de la Gestapo, aquellos fueron los primeros arrestados. En las semanas siguientes, miles de personas fueron víctimas de la represión de Heydrich y los sótanos del Hotel Metropole sirvieron de prisión provisional para muchos de ellos.
En la novela La última apuesta introduzco un episodio cuyo escenario es el Hotel Metropole y los protagonistas son: Heydrich, Walter Schellenberg y el recién nombrado jefe de la Gestapo en Viena: el SS Franz Josef Huber. Se trata de un sencillo capítulo dentro de la intriga de la novela, pero no deja de ser una parte más del enriquecimiento histórico que incluyo en las novelas.
Por cierto, Huber nunca fue condenado por sus crímenes contra la humanidad y, sin embargo, tras la guerra sirvió en el recién creado BND (servicio de inteligencia de la Alemania Occidental) en plena Guerra Fría. Falleció en 1975.
Este será un tema que trataré en la futura novela.
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