



Imágenes tomadas de Wikipedia, https://www.flickr.com/photos/wolf-rabe/5532126900 y el fragmento del plano de https://www.flickr.com/photos/damiavos/2348675031/
La mirada del irlandés – Una bala, un final – La última apuesta
En la calle Prinz-Albrecht (actual Niederkirchner) de Berlín se ubicaba la Escuela de Arte y Oficio (en el núm. 7-8) y el Hotel Prinz-Albrecht (en el núm. 9), a priori sin mucho que ver entre sí.
En cambio, fueron más conocidos por los usos que les dio el gobierno nacionalsocialista. En abril de 1933, Herman Göring se apropió de la Escuela para que Rudolf Diels estableciera allí la sede de la Gestapo, mientras que en noviembre de 1934 el Hotel pasó a ser la central de las SS, bajo la dirección de Heinrich Himmler.
Sin embargo, pocos conocerán el Palacio Prinz-Albrecht, que curiosamente no estaba en la misma calle sino al girar, en la Wilhelmstrasse (en la actualidad conserva el nombre). Así, en el 102 quedaba el emblemático palacio que, desde su construcción en el siglo XVIII hasta el momento, sirvió de residencia para importantes personalidades alemanas y otros dignatarios internacionales.
De igual modo que los dos edificios anteriores, el Palacio terminó bajo el dominio del Tercer Reich, pero en aquella ocasión como sede del SD (servicio de seguridad) al servicio de Reinhard Heydrich.
Así como la central de la Gestapo acaparó mayor protagonismo, la sede del SD pasó desapercibida, pero el simbólico Palacio albergó los despachos de los directores del RSHA (Oficina Central de Seguridad del Reich, tristemente conocida por aglutinar el poder policial más temido en Europa).
No obstante, los bombardeos aliados de finales de 1944 y principios de 1945 terminaron destruyendo todo el complejo y el Palacio fue derruido finalmente en 1955. Desde entonces, la zona está reservada para el recuerdo del terror llevado a cabo por sus últimos ocupantes, si bien sólo se conservan imágenes.
En mis libros aparece reiteradamente el Palacio Prinz-Albrecht, puesto que Heydrich adquiere cierto protagonismo. Su introducción es un ejemplo más del marco histórico que acompaña al lector a lo largo de las tres novelas.
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