Londres, habiendo anochecido el miércoles 6 de septiembre de 1936, dos personas toman una copa en el pub Prince Alfred, en la Formosa St.
El diplomático británico de origen irlandés, Charles Parker, pretende ganarse la confianza del influyente empresario sueco, el Dr. Lindberg.
Este fragmento de Una bala, un final muestra se aprovechaba la diplomacia para mover los hilos de oscuros intereses en una década que terminó en un terrible conflicto mundial.
En esta novela las relaciones, traiciones y la tensión no cesan en ningún momento.

Deja un comentario